Cierre y comisión automática
Marca el cierre y la comisión se calcula sola.
El último paso del CRM es el que más dolores de cabeza da a fin de mes: la comisión. El botón se llama «Reportar cierre» y abre un formulario corto con los datos de la venta — fecha, tipo de propiedad, dirección y el dinero.
El GCI no es el precio de venta
Es la confusión más común y el formulario trae su propia ayuda para evitarla. El GCI es la comisión bruta que la transacción genera para tu agencia, no lo que costó la casa. El ejemplo que da la propia pantalla: vendes en $300,000 con una comisión del 3% del lado del comprador y el GCI que registras es $9,000.
Si prefieres no calcularlo, llena «Precio de venta» y «Comisión (%)» y el GCI se deriva solo. Puedes ajustarlo a mano si tu caso difiere.
Queda pendiente hasta que el broker confirma
Esta es la parte que conviene saber antes del primer cierre: reportar la venta no la da por buena. Queda en estado pendiente hasta que el broker la confirme desde el Libro de Ventas. Al confirmar es cuando se aplica tu split vigente y la comisión se suma a tu GCI YTD.
Por eso el número de tu GCI en El Pulso puede no coincidir con lo que crees que llevas: la diferencia casi siempre son ventas reportadas y todavía sin confirmar. No es un error de cálculo, es una firma pendiente.
- Splits y overrides calculados por regla, no a ojo.
- La venta pasa al Libro de Ventas, que es de donde salen el GCI y el neto de la agencia.
- En una operación de compra y venta con el mismo cliente, el cierre crea la primera venta y devuelve el lead al pipeline para la segunda. Son dos ventas independientes, no una partida en dos.
Aquí cierra el círculo del curso: un lead entró por CSV, avanzó por tu kanban, se trabajó con su expediente y su temperatura, y termina como una comisión calculada sin fricción. Eso es un CRM que cierra.