Plazos y pendientes del cierre
Las fechas que se mueven solas y la lista que las persigue.
Un cierre es una cadena de fechas colgadas unas de otras. Si el cierre se corre una semana, se corren la inspección, el financiamiento y media docena de cosas más. Hacerlo a mano en un calendario es donde se cae un deal.
Un plazo puede calcularse solo
En la pestaña «Plazos» del expediente de la transacción, cada plazo se define de una de dos maneras: con una fecha que escribes tú, o calculado desde otra fecha.
- Se cuenta desde una fecha de la transacción, o desde el día en que se cumpla otro plazo.
- El desfase va en días, y admite negativos: −1 es el día anterior.
- Puedes contar en días corridos o en días hábiles.
- Y hay una casilla para correr el plazo al siguiente día hábil si cae en fin de semana o feriado.
- Cada plazo puede llevar de quién se espera, para que la lista diga también quién tiene que moverse.
Un plazo que depende de otro y todavía no tiene fecha lo dice así, sin inventarse una: espera a que se cumpla el plazo del que cuelga.
Cuando mueves una fecha, la plataforma no recalcula a la brava: te muestra qué va a cambiar antes de tocar nada.
Los pendientes del cierre
Los plazos dicen cuándo; los pendientes dicen qué. Tu agencia arma plantillas de checklist por tipo de deal, con cada ítem atado a un ancla del contrato: «pedir el estoppel a la asociación, tres días después del contrato».
Hay un atajo que ahorra la primera vez: «Desde el catálogo de Florida» crea la plantilla a partir de las respuestas del Perfil del cierre de la lección 10, y luego la editas como cualquier otra. Al aplicar una plantilla al expediente, sus ítems se convierten en tareas de verdad, con responsable y fecha.
El estado semanal
La pestaña trae además un «Estado semanal»: las ocho áreas del expediente, sus vencimientos y quién debe qué, con cada área marcada como Completo, En curso, Pendiente, En riesgo o No aplica.
La frase de la propia pantalla resume la regla de toda la automatización de Galilei Hub: «Lo arma la plataforma; lo mandas tú». Se genera un borrador, tú le escribes la nota de apertura si quieres, y lo envías a las partes. Si las partes no tienen correo cargado, no se puede enviar, y te lo dice.