El expediente entero, con sus relojes corriendo.
Entras directo a tu escritorio: semáforo de casos, los relojes del día, los cierres de la semana y los expedientes que llevan días sin moverse.
Las fechas se calculan en cascada, no a mano.
Mueves el Effective Date y todo lo que cuelga de él se recalcula, con vista previa de lo que va a cambiar antes de aceptarlo. Días calendario o hábiles según el blank, feriados incluidos, y el Standard F aplicado como lo aplica el contrato: solo el día final rueda.
La auditoría del expediente, con su paquete de cinco años.
Los documentos obligatorios se siembran del perfil del deal —lado, fondos, tipo de propiedad, financiado o cash— y cada uno vive su estado: falta, subido, aprobado, o rechazado con comentario obligatorio. La auditoría final exige todo aprobado y sella el expediente; tocar un papel después rompe el sello.
El estado de los lunes se escribe solo. Enviarlo lo decides tu.
El informe semanal es un render del expediente: ocho áreas resueltas con las fechas del contrato, los plazos del motor y los papeles de la cola de compliance, con los "no aplica" dichos en voz alta. El job de los lunes deja el borrador; el envio es siempre un clic humano y queda archivado en la correspondencia del caso.
Lo que facturas, lo que cobraste y lo que viene.
Tu tarifa por expediente, tu tarifa por caida y tu política de cobro al cerrar viven en tu configuración. El panel te dice lo facturado y lo cobrado del mes y de los doce, lo emitido sin cobrar, el pipeline por tarifa y el porcentaje de cierres a tiempo. Nada se factura solo: la cola de cierres crea el borrador y tu lo emites.
Lo que no hacemos, y por qué
Si no tienes licencia, las plantillas con contenido de corretaje —la petición de reparaciones, por ejemplo— no aparecen en tu biblioteca y no se pueden activar. Todo el correo del expediente sale en nombre del agente del caso y con la declaración de que quien firma no negocia, no interpreta el contrato y no asesora. Es la regla de la FREC, y la plataforma la aplica sola en vez de confiar en que te acuerdes.
Galilei Hub calcula y documenta el dinero del cierre; no lo mueve. La autorización de desembolso de comisiones se compara contra el contrato, se aprueba a dos manos y sale a título — pero quien paga sigue siendo el bufete.
Dos formas de trabajar. Las dos son tuyas.
Tu propia cartera.
Te registras sin agencia y abres tus expedientes con partes externas: el comprador, el vendedor y los agentes del otro lado no necesitan cuenta. La plataforma es tu herramienta de trabajo y también la de tu facturación.
Te contrata una agencia.
Una agencia te conecta y sus expedientes te llegan a tu pantalla, con el mismo compliance que revisa el broker. Puedes colgar tareas del expediente de la agencia: nacen siendo de ella, no de tu cartera.
Cada portal que mandas es una presentación de tu trabajo.
El enlace de estado va sin registro y en los dos idiomas: dice dónde está el cierre en lenguaje humano, qué viene después y de quién se espera qué. El agente del otro lado lo abre, ve el expediente impecable, y sabe con quién quiere trabajar el mes que viene.
Abre tu cuenta y monta tu primer expediente hoy.
No te pedimos licencia para entrar: en Florida el coordinador no la necesita, y exigirla bloqueaba tu alta. Si la tienes, la declaras y se registra.