Tu primer workflow propio
De cero, y probado antes de encender.
Hay dos maneras de crear uno: «Crear desde cero», que abre el constructor vacío, o describirlo con tus palabras y dejar que la IA lo arme.
Describirlo en una frase
Escribes lo que quieres —«cuando entre un lead de redes que quiere comprar, escríbele por WhatsApp al momento y créame una tarea para llamarlo»— y el plan aparece completo en el timeline.
- No se guarda nada todavía: el plan se abre en el constructor y nace en pausa.
- Si pediste algo que no encaja con tus catálogos —una etapa que no tienes— te dice qué descartó en vez de inventarlo.
- Puedes reescribirlo entero antes de guardar. La IA arma el esqueleto; el plan sigue siendo tuyo.
«Reescribir con mi voz»
Los textos de una plantilla suenan a plantilla. Le cuentas en dos frases cómo escribes —«corto y directo, tuteo a todo el mundo y odio el relleno corporativo»— y reescribe los mensajes del plan. Los tiempos, los canales y los campos que se sustituyen no se tocan.
Ves el «Ahora» y el «Reescrito» paso a paso, eliges el idioma que quieres dejar, y no se guarda nada hasta que pulsas «Aplicar al plan».
La prueba en seco
Antes de encender nada: «Probar en seco». Traza el timeline entero con datos de ejemplo, sin enviar nada real, y te devuelve una lista de «Antes de encender, revisa esto».
Cuando lo enciendas, el plan corre solo cada vez que llegue su evento. Para los leads que YA tienes está «Inscribir leads existentes»: puedes acotar por etapa, y hay un máximo por aplicación masiva para que nadie mande mil correos por accidente.