Lección 05 · 5 min 5 min

Inscripciones, fallos y ajuste

Un plan encendido no es un plan terminado.

Encender el plan es la mitad del trabajo. Esta lección es cómo leer lo que está pasando y qué hacer cuando algo no corre.

Las inscripciones

Cada persona que pasa por un plan es una inscripción, con su estado: «Activo», «Pausado», «Completado», «Cancelado» o «Falló». Ves en qué paso va, cuándo sale el siguiente y por qué se detuvo — «pausado porque respondió» o «completado por cambio de etapa».

  • Puedes pausar, reanudar o cancelar una inscripción concreta sin tocar el plan.
  • La tarjeta del plan resume cuántos van activos, pausados y completados.
  • Las inscripciones de una prueba en seco quedan marcadas como prueba, para que no las confundas con clientes.

La pestaña «Fallos»

Cuando un paso no puede ejecutarse aparece ahí con el lead, el paso, el tipo y el motivo. Y algo que conviene saber: el plan CONTINÚA después de un fallo. Un correo que no salió no detiene los seis pasos siguientes; el rastro queda ahí para que lo reintentes.

Lo que te avisa sin que preguntes

  • Si un plan lleva días encendido y ningún lead lo ha cumplido, la tarjeta te dice que revises el filtro.
  • La tarjeta muestra cuántos contestaron y cuántos avanzaron de etapa mientras el plan corría.
  • Y cuántos mensajes se enviaron, se entregaron y no se entregaron.

El primer aviso es el que más trabajo ahorra. Un plan encendido que no dispara nunca parece que funciona, y es el más caro de todos precisamente porque nadie lo mira.

Apagar no es borrar

Apagar un plan lo detiene y conserva todo: sus inscripciones, su historial y sus textos. Eliminarlo borra también las inscripciones. Cuando dudes, apaga.

Tip: Revisa «Fallos» una vez por semana aunque esté vacía. Los fallos de entrega casi nunca son un problema del plan: son correos mal escritos y teléfonos que no existen en tu base. Ahí es donde se arreglan de raíz.