Lección 06 · 6 min 6 min

No quemes tu número

Consentimiento, horarios y la ventana de 24 horas.

En desarrollo. La telefonía está completa, pero su activación no es inmediata: registrar tu número ante los operadores de Estados Unidos es un trámite regulado que se mide en semanas. Las lecciones 05 y 06 lo explican antes de que lo empieces.

Un número quemado no se arregla comprando otro: la reputación viaja con el negocio. Esta lección es la que protege la inversión, y casi todo lo que cuenta ocurre sin que tengas que hacer nada.

Cinco puertas antes de que salga un mensaje

Cada envío pasa por cinco comprobaciones, en este orden: que la función esté en tu plan, que el canal esté activo, que la persona no haya pedido que no le escriban, que sea una hora decente donde ella está, y que te quede cuota. Si una falla, el mensaje no sale y la pantalla te dice cuál.

Quien dice STOP, deja de recibir

Si alguien contesta STOP —o cancel, unsubscribe, quit y las demás palabras habituales— queda marcado como baja al instante, sin que nadie tenga que verlo ni tocarlo. A partir de ahí la plataforma no le manda nada por ese canal.

No es cortesía: es la ley, y la multa va por mensaje.

Horarios

  • La ventana federal permite escribir de 8:00 a 21:00 en la hora local de quien recibe, no en la tuya.
  • Florida cierra una hora antes, a las 20:00. Cuando el número es de un código de área de Florida, la plataforma aplica siempre la regla estricta.
  • Un envío manual puede saltarse el horario a propósito, porque a veces hace falta y decides tú. Los workflows y las campañas no pueden: ahí no hay nadie mirando.

Y dos topes más sobre los envíos automáticos: un cliente no recibe más de un mensaje de workflow al día —los avisos de trámite quedan exentos, porque recordarte una firma hoy no puede esperar a mañana—, y un mismo plan no toca a la misma persona más de tres veces en 24 horas.

La ventana de 24 horas de WhatsApp

Esta es la regla que más desconcierta, y no es nuestra: la pone Meta. La ventana la abre únicamente el cliente. Desde que él escribe, tienes 24 horas para contestarle lo que quieras, con texto libre. Pasadas las 24 horas sin que vuelva a escribir, la ventana se cierra.

Con la ventana cerrada solo puedes mandarle una plantilla aprobada de antemano. Por eso existen las plantillas: no son un formalismo nuestro, son la única llave para volver a escribir primero.

Las plantillas

  • Al conectar WhatsApp, la agencia recibe veinte plantillas ya escritas en español y en inglés, y sometidas a aprobación. No se empieza con la pantalla en blanco.
  • Ninguna figura como aprobada sin estarlo. Si está esperando, lo dice, y dice por qué.
  • Cada plantilla lleva su tasa de respuesta: de las veces que se mandó, cuántas obtuvieron contestación en 24 horas. Es lo que te dice cuál abre conversaciones y cuál está quemando tu número.

Las cuotas

  • El SMS se cuenta por segmento, no por mensaje: un texto largo son varios. Un adjunto cuenta como tres.
  • WhatsApp se cuenta por conversación de marketing abierta, no por mensaje suelto.
  • Recibir no gasta cuota ni se bloquea nunca. Un cliente siempre te puede alcanzar, aunque hayas agotado el mes.
Tip: La última es la que conviene recordar: por muy al límite que estés, nada de esto impide que te lleguen mensajes. Los frenos son siempre de salida.