La regla que decide cómo tiene que verse tu perfil de Instagram se escribió en 2007 y no ha cambiado desde entonces. Son cuatro apartados cortos, están en la regla 61J2-10.025 del Código Administrativo de Florida y lo que hay que cumplir cabe casi entero en dos frases.
Las dos frases son estas: todo anuncio inmobiliario tiene que incluir el nombre licenciado de la firma de corretaje, y cuando el anuncio está en un sitio de internet ese nombre tiene que ir pegado a tu información de contacto, o inmediatamente encima o inmediatamente debajo. Si en tu biografía hay un teléfono y el nombre de tu agencia no está al lado, el anuncio no cumple.
Lo que dice la regla, y lo que nunca define
El apartado (1) pide tres cosas en tres frases. Que toda la publicidad se haga «de una manera en la que una persona razonable sepa que está tratando con un licenciatario de real estate». Que todos los anuncios inmobiliarios incluyan el nombre licenciado de la firma de corretaje. Y que ningún anuncio colocado por un licenciatario sea «fraudulento, falso, engañoso o inductor a error».
Lo que la regla no define en ninguna parte es qué cuenta como anuncio inmobiliario. No hay lista de soportes, ni umbral de tamaño, ni excepción para la marca personal. Dice «toda la publicidad» y ahí se termina el texto. Por eso la pregunta de si un reel tuyo hablando del mercado es un anuncio no tiene respuesta en el reglamento, y conviene resolverla con tu broker, que es quien responde de la publicidad de su oficina.
En internet, el nombre va pegado al punto de contacto
El apartado (3)(a) es el que casi nadie cumple, y es muy concreto. El nombre de la firma de corretaje «se colocará adyacente a, o inmediatamente encima o debajo de, la información del punto de contacto». Y después define esa información: «cualquier medio por el cual contactar con la firma de corretaje o con el licenciatario individual, incluidas direcciones postales, direcciones físicas, direcciones de correo electrónico, números de teléfono o números de fax».
Léelo por donde aprieta. La obligación no es que el nombre esté en algún sitio de la página: es que esté junto a cada medio por el que te pueden contactar. El nombre de la agencia en el pie de la web y el teléfono en la cabecera cumplen la primera lectura y no esta.
El apartado (3)(b) cierra el único hueco que quedaba, el de pensar que internet va por otro camino: el resto de los requisitos de los apartados (1) y (2) también se aplican a la publicidad en un sitio de internet.
Tu apellido, como lo tiene la comisión
El apartado (2) se lee en diez segundos y descarta bastantes perfiles. Cuando tu nombre personal aparece en el anuncio, «al menos el apellido debe usarse en la forma en la que está registrado ante la Comisión».
No es papeleo. Si te registraste con los dos apellidos y anuncias con uno, o si tu nombre de marca es una versión acortada del registrado, el anuncio no cumple aunque todo el mundo en tu condado sepa quién eres. Es de las pocas cosas de esta lista que se arreglan en una tarde.
El nombre de tu equipo: quince palabras que no puede llevar
Los equipos tienen regla propia y es mucho más reciente: la 61J2-10.026 nació en junio de 2018 y la versión vigente es de noviembre de 2021. Define un equipo como «un nombre o logo usado por uno o más licenciatarios de real estate que se presentan al público como equipo o grupo», todos trabajando bajo la supervisión del mismo broker o de la misma brokerage.
Su apartado (4) permite las palabras «team» y «group» dentro del nombre, y después lista las prohibidas. Son quince, y van agrupadas por lo que sugieren:
- Las de forma societaria: Company, Corporation, Corp., Inc., LLC, LP, LLP y Partnership.
- Las de corretaje: Agency, Associates, Brokerage y Brokers.
- Y las cuatro que más duelen, porque son las que usa medio mercado: Properties, Property, Real Estate y Realty.
- Más una cláusula de cierre que cubre «palabras similares que sugieran que el equipo o grupo es una firma de corretaje o una compañía separada».
«López Properties» no es un nombre de equipo legal en Florida. «Equipo López» sí. Y el apartado (6) añade una condición que es de diseño y no de redacción: el nombre del equipo no puede ir en letra más grande que el de la brokerage registrada.
Quedan dos apartados que son deberes internos, de los que se incumplen durante años sin que nadie los mire. El (2) obliga a cada equipo a designar ante el broker un licenciatario responsable de que la publicidad cumpla. El (3) obliga al broker a mantener un registro escrito y al día de los miembros de cada equipo, al menos una vez al mes.
La ley que no está en el capítulo 475
Hay una norma que no habla de licencias y que se aplica a cada anuncio de vivienda que publicas. El estatuto 760.23(3), de la Ley de Vivienda Justa de Florida, prohíbe hacer, imprimir o publicar cualquier anuncio sobre la venta o el alquiler de una vivienda «que indique cualquier preferencia, limitación o discriminación» por raza, color, origen nacional, sexo, discapacidad, situación familiar o religión, o la intención de hacerla.
El verbo del estatuto es «indique». No pide intención ni espera a que alguien se queje: mira lo que el anuncio comunica. Por eso el terreno resbaladizo no son los insultos, que nadie escribe, sino las frases que describen al ocupante ideal en vez de describir la casa. «Situación familiar» y «discapacidad» están en esa lista de siete.
Lo que cuesta
Las penas están publicadas de antemano. La regla 61J2-24.001 fija un rango por infracción y dice en su primer apartado para qué existe: «dar aviso a los licenciatarios del rango de penas que normalmente se impondrán». Para publicidad falsa, engañosa o inductora a error, que es el estatuto 475.25(1)(c), el rango es este:
- Primera infracción: de $1.000 de multa administrativa y 30 días de suspensión a $2.500 de multa y 90 días de suspensión.
- Segunda y siguientes: de $2.500 a $5.000 de multa, y de 90 días de suspensión a la revocación de la licencia.
En el mismo cuadro, unas filas más arriba, está el cartel de la oficina, y ahí la pena arranca más abajo: por no mantener oficina o cartel en la entrada, la primera infracción va de una reprimenda con $500 de multa a tres meses de suspensión con $1.000.
El rango se mueve con las circunstancias agravantes y atenuantes que lista el apartado (4) de esa misma regla, así que lo de arriba es el marco y no la sentencia.
El cartel de la oficina sigue siendo obligatorio
El estatuto 475.22(1) pide que cada broker activo mantenga una oficina «que consista en al menos una habitación cerrada» en un edificio de construcción estacionaria, y que ponga un cartel en la entrada de la oficina principal y de cada sucursal, legible y visible para quien está a punto de entrar. El cartel lleva el nombre del broker, el nombre comercial si existe y, como mínimo, las palabras «licensed real estate broker» o «lic. real estate broker».
Si trabajas desde casa y la oficina de tu brokerage está en otro condado, esto es del broker y no tuyo. Conviene saberlo igual, porque quien responde es la licencia de la que cobras. Qué preguntar sobre eso antes de registrarte está en cómo elegir agencia, y el recorrido completo de la licencia, en la guía de requisitos.
La lista de comprobación
Nueve cosas que se revisan una vez y se dejan arregladas. Casi todas son de copiar y pegar un nombre:
- El nombre licenciado de tu brokerage en todo anuncio, no el de marca ni el abreviado.
- En tu biografía de Instagram, TikTok o LinkedIn: ese nombre adyacente, encima o debajo del teléfono, del correo y de la dirección.
- Lo mismo en tu web, en cada página que lleve un medio de contacto, y no solo en el pie.
- Tu apellido tal como está registrado ante la Comisión.
- El nombre de tu equipo sin ninguna de las quince palabras del apartado (4).
- El nombre del equipo en letra igual o más pequeña que el de la brokerage.
- Un licenciatario designado por escrito ante tu broker como responsable de la publicidad del equipo.
- Ningún anuncio de vivienda que describa a quién le conviene vivir ahí en vez de describir la casa.
- Tus fichas en los portales y en el MLS, no solo tus redes: la regla dice «toda la publicidad».
Lo que esta guía no te puede decir
Si un formato concreto cuenta como anuncio. La regla vigente es de 2007 y habla de «un sitio en internet», una expresión que se escribió antes de que media publicidad inmobiliaria viviera dentro de aplicaciones. La comisión lo sabe: publicó un aviso de desarrollo normativo el 16 de agosto de 2021 (volumen 47, número 158) cuyo propósito era «incluir requisitos de otras formas de publicidad vía internet». El historial de la regla sigue terminando el 5 de febrero de 2007, así que esa modificación no se ha adoptado y lo que obliga es el texto viejo.
Tampoco las reglas de tu MLS ni las de tu asociación, que son contractuales y no salen de este capítulo, ni el uso de la marca REALTOR, que lo fija NAR y se lee donde NAR lo publica. Esta guía cubre lo que exige el estado de Florida, que es la parte que se paga con la licencia.