Quién ve qué
Privado por defecto, compartido a propósito.
Un documento subido nace privado. Nadie más lo ve hasta que tú lo compartas, y eso incluye a los profesionales que ya están vinculados al expediente. El acceso se da documento por documento, no de golpe.
«Gestionar acceso»
- Compartes con roles del cierre: lender, abogado de título, coordinador de transacción, inspector o tasador.
- O con una persona específica de las vinculadas al expediente.
- Y eliges el permiso: «Ver» o «Descargar». No es lo mismo, y la diferencia importa cuando el documento lleva datos del cliente.
Si no hay nadie vinculado al expediente, la pantalla no te deja a medias: te manda a la pestaña de Partes. Primero se vincula al profesional, después se le comparte el documento.
La tarjeta lo canta
Cada documento muestra su estado de un vistazo: «Privado», o «Compartido con» y el número. No hay que abrir nada para saber qué ha salido de la agencia y qué no.
Revocar es inmediato
Quitar un permiso corta el acceso en el acto. Pero lo que ya se descargó, descargado está — eso no lo deshace ningún sistema del mundo, y es exactamente la razón por la que existe el permiso de «Ver».
Eliminar no lo decide quien subió
Un agente no borra: pulsa «Solicitar eliminación» y escribe un motivo, con una longitud mínima que la pantalla le cuenta. Un manager de la agencia lo aprueba o lo rechaza, y las dos respuestas le llegan a quien lo pidió.
El manager sí borra directo. Y en los dos casos, el registro de accesos se conserva: desaparece el archivo, no su historia.