Lección 04 · 5 min 5 min

El reloj

Lo que no aguanta a que saques el teléfono.

En desarrollo. Las apps de iPhone, Android, Apple Watch y Wear OS están en desarrollo y todavía no se descargan de la App Store ni de Google Play. Este curso enseña la app que los equipos de prueba ya usan a diario, que es la misma que verás el día de la publicación.

El reloj no es la app en pequeño. Es la respuesta a una pregunta muy concreta: qué pasa cuando estás en una mesa, dentro de una casa o dando la mano a alguien, y sacar el teléfono queda mal o directamente no se puede.

No se hace login en el reloj

Entras en el teléfono y el reloj queda listo. La sesión viaja sola entre los dos dispositivos emparejados y se guarda en el llavero del propio reloj, de modo que con señal propia el reloj habla directo con el servidor aunque el teléfono se quedara en el coche.

Si abres el reloj y te pide abrir Galilei Hub en el teléfono, no es un error: es que todavía no ha recibido la sesión. Se resuelve entrando una vez en el teléfono.

Tus páginas, no todas las páginas

El reloj se pasa girando la corona entre páginas, y las tuyas dependen de tu rol igual que la barra del teléfono. Una cuenta de agencia lleva el Vistazo, la cola de llamadas, tus tareas y tu agenda; después mensajes y chat; y la semana al final, que es lo que se mira una vez al día y no lo que resuelve el minuto siguiente.

Un lender lleva sus préstamos y sus compartidos primero. Quien administra la plataforma lleva además su bandeja de solicitudes. Nadie carga páginas que su cuenta no puede llenar.

Las dos cosas que se hacen desde la muñeca

La primera es avisar que vas en camino. Tocas la cita y mandas el aviso al cliente sin sacar el teléfono. Si ya lo mandaste hace un rato, el reloj te lo dice en vez de mandarlo dos veces.

La segunda es empezar una llamada. Tocas a quien toca en la cola y la llamada la levanta el teléfono, con la línea de la agencia y su registro. El reloj es el botón; el teléfono sigue siendo la línea.

La esfera es donde de verdad se gana el tiempo

La complicación en la esfera —el tile, en Wear OS— es lo que hace que no tengas ni que abrir la app: la próxima cita y los no leídos, en la muñeca, actualizándose solos cuando entra algo nuevo.

Tip: Sin cobertura el reloj no se queda en blanco: pinta lo último que tenía y te dice de cuándo es («hace 6 min»). Un dato viejo sin fecha engaña más que una pantalla vacía.