Un agente inmobiliario no trabaja sentado. Trabaja en el auto entre dos showings, en la puerta de una casa esperando al comprador, en la sala de espera de la casa de título. El escritorio es donde termina el día, no donde ocurre. Y sin embargo, casi todo el software del sector se diseñó para el escritorio y luego se encogió a la fuerza para caber en un teléfono.
Ese encogimiento tiene un costo que se paga en silencio: la llamada que no se registró, la etapa que no se movió, el lead que entró a las 6 de la tarde y esperó hasta la mañana siguiente. No es falta de disciplina del equipo. Es que la herramienta pedía un escritorio y el trabajo estaba pasando en la calle.
El teléfono no es un visor de notificaciones
La decisión de diseño fue simple de enunciar y cara de cumplir: en el teléfono cabe la operación completa, no un resumen. Todo lo que un agente hace fuera de la oficina se hace en la app, y se hace entero.
- El Pulso al abrir: tus KPIs, tu ranking y el Plan del Día que la IA armó mientras dormías — a quién llamar, qué expediente empujar, qué cita confirmar.
- El expediente completo del lead: línea de tiempo, documentos, tareas, correos y el borrador del próximo mensaje sugerido por la IA.
- Llamadas que parecen llamadas: cuando alguien marca a tu número de Galilei Hub, el teléfono suena a pantalla completa, con el nombre del lead en grande, y contestas desde la pantalla bloqueada.
- Galilei Chat con tu equipo: directos, grupos, canales de la agencia y notas de voz, con notificaciones que se responden sin abrir la app.
Y una regla que no negociamos: paridad real entre iPhone y Android. Las mismas funciones, el mismo español y el mismo inglés en las dos plataformas. Nadie de tu equipo se queda con media herramienta por el teléfono que le tocó.
El reloj es un radar, no una pantalla más
En la muñeca no se administra nada: se mira. Por eso el reloj responde una sola pregunta —¿hay algo que necesite mi atención ahora mismo?— y la responde sin que tengas que sacar el teléfono delante de un cliente. Tu próxima cita, los mensajes sin leer, la cola de llamadas por devolver y las solicitudes de tu red, actualizados por push en el momento en que algo cambia. En Apple Watch con complicaciones y Smart Stack; en Wear OS con tile y complicaciones.
Suena menor hasta el día que estás firmando un contrato de listado y el reloj te avisa, con dos palabras, que el lender confirmó el pre-approval del comprador de la otra transacción. No interrumpiste la reunión y te enteraste igual.
Y en el auto, solo lo que se puede hacer manejando
CarPlay fue la parte más interesante de diseñar, porque obliga a una disciplina que el resto del software rara vez tiene: al volante casi todo está prohibido, así que hay que elegir. Elegimos dos cosas —llamar y escribir— y las hicimos completas.
La cola de llamadas aparece en la pantalla del auto con el nombre del lead y por qué toca ahora. Al colgar, clasificas el resultado con un toque y el expediente queda al día antes de llegar al siguiente showing: esa es la costumbre que cambia el número al final del mes, porque la llamada que se registra en el momento es la única que se registra. Y si prefieres no tocar nada, le pides el plan del día a Siri y te lo cuenta hablado: cuántas llamadas hay en cola, quién va primero y por qué, y cuál es la próxima cita.
El día se gana o se pierde entre showing y showing. Ahí es donde teníamos que estar.
Katia Valdés Martínez, co-fundadora
Lo que no está en el móvil, y por qué
Las apps son el bolsillo de la plataforma, no un reemplazo. La firma electrónica, la facturación y la configuración avanzada viven en la web, donde se trabajan mejor y con la pantalla que piden. En el auto, además, el pipeline y los números se quedan en el teléfono: Apple no permite dibujarlos en CarPlay, y los mensajes se escuchan en vez de leerse. Preferimos decírtelo aquí a que lo descubras el martes.
Las apps están hoy en pruebas con nuestros primeros brokers y saldrán a App Store y Google Play con el lanzamiento. Cuando salgan, se activan con tu cuenta de Galilei Hub: cada asiento de tu agencia incluye iPhone, Android, Apple Watch, Wear OS y CarPlay, sin costo aparte y sin una línea nueva en la factura.
El detalle de cada app —iPhone, Android, reloj y CarPlay— está en la página de apps, y lo que la IA prepara antes de que abras el teléfono, en su propia página.