KPIs que sí importan
Menos números, más decisión.
Junto al plan del día hay cuatro tarjetas —a veces cinco— y ninguna está de adorno: todas son enlaces a la pantalla donde se actúa sobre ese número.
Las cuatro de siempre
- «GCI YTD»: tu comisión bruta del año, con tu split escrito debajo (por ejemplo, 70/30). Te lleva al Libro de Ventas.
- «Mi Volumen»: el precio de las propiedades que moviste. También al Libro de Ventas.
- «Leads Activos»: los que tienes abiertos ahora mismo. Te lleva al CRM.
- «Cierres»: los que llevas, con «N citas hoy» como subtítulo. También al CRM.
GCI y volumen se confunden a diario y son la misma pregunta desde dos lados. El GCI es lo que cobraste; el volumen es cuánto costaron las casas. El primero paga tus cuentas, el segundo es con el que te presentas.
La quinta, si tu agencia la activó
«Puntos de Impacto» solo aparece si tu broker configuró la gamificación de la agencia. Si no la ves, no es un fallo ni te falta un permiso: tu agencia decidió no usarla. Cuando está, te lleva al módulo Crecimiento, donde se ve cómo se ganan, tus insignias y tu historial.
De dónde sale el GCI
De tus ventas confirmadas y pagadas, no de los leads que marcaste como ganados. Es el mismo origen que alimenta tu nivel, así que la cifra de la tarjeta y la de tu nivel siempre coinciden. Si algún mes te parece baja, la respuesta casi siempre está en una venta que la agencia todavía no confirmó.