Estimación y carta de pre-aprobación
Los dos papeles que el cliente sí lee.
Aquí llega la parte que el cliente ve. Son dos documentos distintos y conviene no mezclarlos: la estimación es orientativa; la carta de pre-aprobación es la que se adjunta a una oferta.
La estimación
La «Calculadora rápida» vive en tu pantalla de programas y usa la MISMA fórmula que el agente desde su CRM. Eliges producto, pones el precio de la vivienda y el enganche, y sale la «Cuota mensual estimada» con su amortización a 30 años y la tasa de referencia que se aplicó.
- Debajo aparece «Estimación preparada por» con tu nombre y «Agente:» con el suyo. Eso es el co-branding: los dos nombres en el mismo papel.
- Lleva su descargo escrito: es una estimación referencial sujeta a calificación, y la tasa final depende del credit score, el DTI y lo demás.
- Si tu rate sheet está vacío, la calculadora no funciona. Activa al menos un programa.
La carta de pre-aprobación
Se emite desde la ficha del borrower, dentro del pipeline. Pones el monto aprobado, la fecha de vencimiento —sin fecha, la carta vale 90 días— y tu NMLS, que se te pide una sola vez y se recuerda, porque va impreso en la carta.
Lo bueno viene después: la carta trae un enlace para tu cliente y su realtor. Con él rehacen la carta con la dirección de la oferta que están presentando y por el monto de esa oferta, nunca por encima del aprobado. Dejas de ser el cuello de botella de las ocho de la noche de un domingo.
- Si la carta vence, el enlace deja de generar cartas hasta que la renueves.
- Puedes revocar el enlace cuando quieras: las cartas ya emitidas siguen valiendo.
- La carta lleva su propio descargo: no es un compromiso de crédito ni una oferta de préstamo.